Una llamada a la acción: ‘BPM (Beats per Minute)’ (2017) de Robin Campillo.

Un retrato urgente que da voz a una generación LGBT+ que, ante el avance del VIH y la indiferencia institucional, transformó el miedo en activismo y el amor en una forma de protesta. 120 latidos por minuto de Robin Campillo, se convierte en un acto de memoria y resistencia. Este filme no solo documenta la lucha contra el VIH en los años 90, sino que honra a quienes, desde la disidencia sexual, enfrentaron una doble batalla: contra el virus y contra un sistema que los marginaba. Un testimonio imprescindible de quienes lucharon para que otros pudieran vivir y ser escuchados.