Con Pearl, la precuela de X, West deja de lado el slasher para entrar de lleno a los terrenos del thriller psicológico a través de un hermoso cuentito de época que nos puede evocar desde La Cenicienta hasta El Mago de Oz, que se va pudriendo poco a poco y en el que también se da vuelo artístico a nivel estético y en el que pule el estilo audiovisual del que dio vistazos en X. Por Anahí Vargas Carbajal.

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