Vengo aquí a exponer, como claramente manifiesto en el título de este escrito, mi defensa por lo que considero que la experiencia artística (y, así, todo arte y toda obra) es en sí misma -y más allá de su subjetividad- un fenómeno objetivo; real. Por más absurdamente contradictorio que pueda parecer el uso del término "experiencia" para muchos, mi argumento se basa en que dicha experiencia individual es, en todo caso, ajena al individuo y, por tanto, irrelevante en cuanto a su individualidad. Es decir, cae en importancia el hecho de la existencia de la experiencia como tal y no, entonces, la individualidad de la misma.
En el nombre de Sabbath, siempre Sabbath.
De chico aprendí que lo más importante en este mundo es la música, el cine y la literatura. Black Sabbath entró a mi vida para convertirse en un pilar de lo que ahora son mis fundamentos para entender el arte. Como cualquier rockero, no siento más que respeto y absoluta veneración por la que es una de las bandas más importantes que jamás hayan existido. Hoy, 6 de julio de 2025, estamos todos de luto, pues esta banda, la que cambió la historia, la que marcó una época, la que inspiró a cientos de otros músicos por generaciones, dió su último concierto en la ciudad que los vió nacer, en la lejana Birmingham, tierra de los estudios culturales de Hall y de Ozzy. Y con sabias palabras se despidieron de los escenarios que por siempre recordarán su nombre, su legado, su majestuosidad. A los fans de Sabbath, los saludo. Que el terror y la oscuridad estén siempre con ustedes. Por Santiago Jordán Cardona.
Mi amigo, Vargas Llosa…
La primera vez que lo vi, estaba al lado de mis abuelos. La distancia en blanco y negro se sintió extrañamente familiar. “Es el Varguitas”, me dijo mi abuela. “Ah, el amigo del Gabo”, le respondí satisfecho. Era la primera vez que veía esa fotografía, pero la sensación fue de conocerla entera. Había escuchado tantas veces su nombre que hasta sentí que yo también podía llamarlo Varguitas, incluso si sus escritos habían sido hasta entonces humo y espuma. Por Santiago Jordán Cardona
The Brutalist (2024) y el placer de volver al cine.
Lo que sucede en The Brutalist, como bien sugiere el nombre, es realmente doloroso. La brutalidad con la que pretende quebrantar el espíritu humano resulta profundamente desgarradora en tanto más desesperanzada. Lo curioso es que, ahí mismo, ahí donde la historia se construye en rigor de la desolación, brota impunemente la inquebrantable belleza. Los 214 minutos que dura esta película son una carta de amor al propio cine. Por Santiago Jordán Cardona
De lo convencional a lo grotesco: ‘Bad Santa’ (2003) de Terry Zwigoff.
Hay algo hermoso en el monólogo del brillante Billy Bob Thornton que con maestría inaugura aquella película de Zwigoff que por siempre retendré en mi memoria. Es quizá la ironía, el cinismo o la violencia de sus palabras la que convierte al personaje de Santa (de este ‘bad Santa’) en un mítico representante de la hipocresía navideña. Por Santiago Jordán Cardona.
Posesión siniestra: ‘El exorcista’ (1973) de William Friedkin.
Lo que convierte al Exorcista de Friedkin en un referente del cine de terror va más allá del miedo que pueda generar en las audiencias. El terror permanece subjetivo en cuanto cambian los contextos del medio, de la tecnología y de la propia gente. Hay quienes experimentan en mayor grado lo siniestro leyendo El exorcista de William Blatty (novela en la que se basa la película) o atestiguando cualquier slasher que emule más verosímilmente las posibilidades reales de aquello a lo que en verdad tememos por constitución biológica: la muerte. Por Santiago Jordán Cardona
‘From a peasant to a prince to a motherfucking king’: El poder del Hip-hop.
Cuando les preguntaron a los integrantes de N.W.A. si su música generaba violencia y malestar social, su respuesta fue clara: “No. No lo hace. Porque lo único que hacemos es cantar nuestra realidad”. Como fan del Hip-hop, entiendo la necesidad de esa mítica banda. ¿Por qué permitir que niños presencien la muerte de sus padres? ¿Por qué no hacer algo al respecto? Sí creo, sin embargo, que generan malestar social. Pero no porque su música lo esté provocando, sino porque nosotros no queremos enfrentar el dolor que causamos. Por Santiago Jordán Cardona.
Bajo las profundidades del sonido que habla: Meditaciones sobre el lenguaje de la música.
Debemos entender este lenguaje del instinto de la música como ese órgano mental inseparable de la condición humana al que hacía referencia Chomsky (1997); pues si el lenguaje constituye una capacidad intrínseca del hombre, la música lo hace por extensión. Su manifestación como acto creativo y natural se convierte en una necesidad que surge del ya mencionado instinto de liberación. Por Santiago Jordán Cardona.
Reflexiones sobre la belleza.
La belleza es objetiva. Tan objetiva como puede serlo un retazo de vida resguardado, doliente de este mundo enajenado. Un fragmento de tiempo congelado, funesto en su apogeo. Sola. Perdida. Y, a la vez, reemprendida en sus azares disolutos. Como un beso infinito de mar de agua salada; como el roce de un pétalo inflamado y la voz de quienes nunca has olvidado. Por Santiago Jordán Cardona.
#Oscar2024: ‘Killers of the Flower Moon’ (2023) de Martin Scorsese.
Cada escena cuidadosamente bañada del más profundo simbolismo, cada toma perfectamente posicionada bajo el lenguaje significante de la cámara, cada color y cada sonido que embriagan a una audiencia sedienta de buen cine. La Santa Trinidad de Martín (familia, religión y violencia) cobra vida una vez más para crear a esos personajes consumidos por la ambición desmedida y la culpa, hasta el punto en que una suplanta a la otra, carcomiéndose sus entrañas. Scorsese no es ajeno al dolor, nunca lo fue. En este su último film, ese dolor se transforma en la reivindicación, en el reconocimiento a labor de la imagen, de aquellos hombres y mujeres Osage que fueron indignamente asesinados por los coyotes de siempre. Por Santiago Jordán.
Serie: ‘Nada’ (2023) en StarPlus
Por Santiago Jordán Cardona. La majestuosidad del cine queda siempre plasmada en lo iconodúlico de su lenguaje. Se hace carne viva cada que la eterna filmografía se reimprime en nuestra memoria, irrigándola de nervios. Hace falta un pequeño estímulo solamente para que las imágenes más bellas reemprendan su comienzo en nuestros cuerpos que solo reviven... Leer más →
The Many Saints of Newark (2021): Todos los santos nacen malditos.
Por Santiago Jordán Cardona. A los santos, sus madres siempre les dijeron que serían los elegidos. Tal vez por eso se creen santos. Piensan que son uno en un millón y ahora tienen que arder para brillar. Caminan por el mundo con ese brillo de escopeta en la cara; se sienten bien. Pero no se... Leer más →

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