Espacios distantes: Arquitectura y memoria en las salas cinematográficas de la Ciudad de México.

Espacios distantes. Aún vivos. Las salas cinematográficas de la ciudad de México es un extraordinario texto que exhibe una profunda investigación sobre esos lugares mágicos donde millones de personas han entrado a ver una película en algún momento de sus vidas. Los autores Francisco Haroldo Alfaro Salazar y Alejandro Ochoa Vega proponen una travesía que va desde la génesis de las salas cinematográficas de la ciudad, pasando por la consolidación y el desarrollo de la majestuosidad arquitectónica entre 1920 y 1980, hasta la triste decadencia e imparable transformación de los cines en la actualidad.

Un día en Torreón con Luis De Tavira.

La cita fue muy temprano en el aeropuerto de la Ciudad de México. Cuando llegué al aeropuerto el maestro De Tavira ya estaba ahí. Un hombre que sabe conducirse en los aeropuertos. Sacó su pase de abordar, etiquetó su pequeña maleta, y nos fuimos a desayunar. Ligero de equipaje. Le decía a mi esposa, Elvira Richards, que no hacía ejercicio, que estaba delgado ya de estructura y por una fuerte operación a la que había sido sometido. Abordamos rumbo a Torreón. Por Raúl Adalid Sainz.

De las palabras a las imágenes, Pedro Páramo cobra vida.

El reto no era sencillo y el resultado está a la altura. Ya he dicho muchas veces que me entusiasman las grandes producciones con mexicanos participando y mostrando su talento, y es cierto. Disfruté mucho escuchar las palabras en película. El escenario (San Luis Potosí) me parece que encaja de forma natural al abandono de un pueblo en que los adioses lo sumió en el olvido. Por Ana Saavedra.

‘Meditaciones de Cine’ (2023): crítica, teoría y pasión por el séptimo arte.

Quien se acerque a la obra pensando que Tarantino le dirá dónde poner la cámara o cómo escribe sus tremendos diálogos, se llevará una decepción. Meditaciones de cine es mucho más que eso: son atisbos de un Tarantino escribiendo crítica, retazos de teoría cinematográfica y breves clases de historia del cine de los setenta, desde el comprobado conocimiento enciclopédico de su autor.

Novísimas, una radiografía de las nuevas poetas mexicanas.

A lo largo de la historia si alguien menciona la palabra poesía asociamos a los autores ya conocidos y machacados en la psique colectiva dentro de las aulas escolares, sin embargo para Zel Cabrera editora de Novísimas que se publica bajo el sello de Los libros del perro, la poesía no es solo lo ya conocido o las líneas escritas a la idea amor. Por Paulina Lucio.

La muerte del escritor, reflexiones sobre Roberto Bolaño.

Literatura y vida son dos hilos constantes que van hacia adelante, y parecieran paralelos. Enteramente diferentes e incapaces de chocar en cualquier instante. Llega este hombre de apellido Bolaño y, no sabemos qué día, en qué momento exacto o cuándo lo golpeó la luz amarilla de la idea, pero ese hombre dijo: yo juntaré ambas. Por Roberto Vudoyra.

‘𝗖𝗮𝘀𝗶 𝗲𝗹 𝗣𝗮𝗿𝗮𝗶𝘀𝗼’ (1956) d𝖾 𝖫𝗎𝗂𝗌 𝖲𝗉𝗈𝗍𝖺: una mirada a la sociedad mexicana.

Spota es conocido por su estilo directo y mordaz, que a menudo exponía las hipocresías y desigualdades de la élite mexicana. Casi el Paraíso, publicada en 1956, es una de sus obras más conocidas y fue uno de los primeros best sellers de México. Este libro nos presenta a sus protagonistas entrelazando dos historias. Por Sandra Cárdenas Quiróz.

La muerte inevitable: ‘Macario’ (1960) de Roberto Gavaldón.

Con un guion del propio Gavaldón y Emilio Carballido, basado en la novela de Bruno Traven, Macario es una reflexiva aproximación onírica a la miseria, las diferencias sociales y sobre todo, a la ineludible muerte que a todos y cada uno trata por igual. El realismo mágico inunda cada fotograma con elementos que rodean tradiciones y costumbres como el día de muertos, donde el misticismo de realidad y fantasía se difumina.

Posesión siniestra: ‘El exorcista’ (1973) de William Friedkin.

Lo que convierte al Exorcista de Friedkin en un referente del cine de terror va más allá del miedo que pueda generar en las audiencias. El terror permanece subjetivo en cuanto cambian los contextos del medio, de la tecnología y de la propia gente. Hay quienes experimentan en mayor grado lo siniestro leyendo El exorcista de William Blatty (novela en la que se basa la película) o atestiguando cualquier slasher que emule más verosímilmente las posibilidades reales de aquello a lo que en verdad tememos por constitución biológica: la muerte. Por Santiago Jordán Cardona

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