Yoselin Goncalves y el horror en la literatura.

Para Yoselin Goncalves, los reconocimientos y publicaciones no se han hecho esperar, la autora venezolana obtuvo una mención de honor por su relato "La mujer del lago" en la categoría de "Fantasía" en el concurso venezolano de Literatura fantástica y ciencia ficción "SOLSTICIOS", ha participado en libros colectivos, antologías y su primer libro es el que hoy nos trae aquí: No Apagues la luz. Por Paulina Lucio.

Mi amigo, Vargas Llosa…

La primera vez que lo vi, estaba al lado de mis abuelos. La distancia en blanco y negro se sintió extrañamente familiar. “Es el Varguitas”, me dijo mi abuela. “Ah, el amigo del Gabo”, le respondí satisfecho. Era la primera vez que veía esa fotografía, pero la sensación fue de conocerla entera. Había escuchado tantas veces su nombre que hasta sentí que yo también podía llamarlo Varguitas, incluso si sus escritos habían sido hasta entonces humo y espuma. Por Santiago Jordán Cardona

Entrevista: La astrología y tecnología como herramientas para la libertad, con Elias D. Molins

Con esta entrevista, se ha inaugurado una tradición, sacar un arcano mayor del tarot de Leonora Carrington, escogido por el entrevistado, el cual custodiará el diálogo. Para este caso, el Emperador con su severa mirada, ha dado estructura a esta declaración, esta nueva búsqueda por revelar los misterios a quienes tocan las puertas. Honrando a esta energía, esta entrevista es publicada en el equinoccio de primavera, entrada del sol a la energía asociada al Emperador, el signo de Aries.

El tiempo mágico de Marosa di Giorgio.

La autora en su obra reconoce todos los tiempos, escribe a veces en pasado, otras en presente, y algunas en futuro, conoce el ayer, pero sobre todo el mañana; la poesía es el tiempo mágico de lo oracular, desde donde se puede crear (creer) un futuro, el futuro existe si alguien es capaz de escribirlo, la palabra lo convierte en algo cierto y a la vez, pretérito para los otros. Por Barbarella D´Acevedo.

Virginia Woolf y la Dualidad: Una Mirada a Orlando.

La creación, en Orlando, es como la encina árbol, dónde el alumbramiento llega finalmente tras la unión de los opuestos en un mismo ser. La escritura es como el acto sexual, en qué los principios contrarios se integran y alcanzan una voz. Orlando concluye su obra, la entrega al mundo al publicarla —alcanza la fama sin preocuparse por esta— y tiene después un hijo carnal. Orlando y la Encina son entonces la misma cosa: hombre-mujer, árbol, obra, vida, sí, porque la vida se escribe también a lo largo de la eternidad como un largo y perfecto poema. Por Barbarella D´Acevedo.

La soledad representada en ‘Los Viernes de Lautaro’ (1979) de Jesús Gardea.

Al contrario de los otros autores que normalmente forman parte de mi librería, Gardea no traspasó la prueba del tiempo y, podría decirse de alguna manera, cayó dentro del olvido. No quisiera entrar en detalles sobre esta gran máquina que es la industria literaria y cómo pareciera que preselecciona por nosotros los autores que debemos de leer, porque sé que es mucho más complejo que eso; tengo la seguridad de que también el estilo que maneja Gardea tiende a ser muy detallado, sobrecargada, de léxico amplio y formal, así como también suele mencionar temáticas que le pueden caer como una bola de acero encima del pecho al lector. Por Roberto Vudoyra.

‘Historias de miedo para contar en la oscuridad’ (2019) de Alvin Schwartz y Brett Helquist: El miedo disfrazado de múltiples maneras.

El miedo puede ser causado por diferentes razones y de diversas maneras, y esa es la premisa que acompaña Historias de miedo para contar en la oscuridad, una variada recopilación de historias del folklore popular que han sido adaptadas por el escritor Alvin Schwartz y acompañadas de ilustraciones de Brett Helquist. Por Jeraldyn Sierra Castro

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