El legado de Cabiria sería palpable al inspirar al cineasta norteamericano David Wark Griffith, no es secreto que esta película fue una influencia indudable para este director a la hora de concebir The birth of a nation -El nacimiento de una nación- (1915) e Intolerance –Intolerancia- (1916), debido en parte a los grandiosos escenarios, las grandes masas de extras en movimiento y el tratamiento de temas históricos. Se dice también que influenció al cine de Cecil B. Demille en The ten commandments -Los diez mandamientos-, a Fred Niblo en Ben Hur y a Fritz Lang en Metrópolis.
George Meliés: la escenografía teatral como decorado cinematográfico.
Como es sabido el cine en su nacimiento -más cercano a un espectáculo de feria- retrataba la realidad, hasta que los hermanos Lumiere hicieron El regador regado, considerada la primera película con argumento. Como expone George Sadoul sin el vestuario, el escenario escogido y los accesorios no habría sido realizable, ni comprensible esta primaria creación. La primera gran revolución en lo que a Dirección de Arte se refiere proviene del Teatro, específicamente de George Méliés (1861 – 1938). Meliés fue un amante del escenario y del ilusionismo que le aportó al naciente arte todo su conocimiento y lo convirtió en un espectáculo de entretenimiento más cercano a lo que hoy conocemos como cine.
Vestuario y maquillaje en la historia del cine V
El maquillaje, al ser usado en la industria del cine, ha podido llegar asimismo a contribuir a la identificación del estilo o la poética de un director determinado. Por ejemplo en Tim Burton ha venido a ser —a la par de la imagen toda— un recurso esencial que marca como un sello su filmografía, casi desde el inicio de su carrera. Múltiples maquilladores de prestigio, con una obra que los acredita como tales, han contribuido a hacer sus filmes inolvidables. Por Barbarella D´Acevedo.
Vestuario y maquillaje en la historia del cine IV
En 1972 Dick Smith se sumó al equipo de otra gran entrega cinematográfica: El padrino —The Godfather— dirigida por Francis Ford Coppola y basada en la novela de igual nombre, de Mario Puzzo. En este filme de Paramount el actor Marlon Brando consiguió el papel de Vito Corleone al presentarse en audición con las mandíbulas llenas de algodón para alterar el rostro y la voz y lograr una caracterización excelente que quedó luego, registrada tal cual en el filme, donde fue por demás acompañada de un efectivo maquillaje. Por Barbarella D´Acevedo.
Vestuario y maquillaje en la historia del cine III
Fue en esta etapa que el maquillador Maurice Seiderman asumió la película Ciudadano Kane —Citizen Kane (1941)— protagonizada y dirigida por Orson Welles. Para este filme creó alrededor de treinta y siete “rostros” diversos para Welles en los procesos tanto de rejuvenecerlo como de envejecerlo. El actor tenía solo veintiséis años cuando realizó el filme pero se encontraba algo “entrado en carnes” y la productora RKO estaba interesada en que se viera atractivo. Incluso la nariz del intérprete fue transformada desde el punto de vista cosmético para el embellecimiento que se propuso en la película. Por Barbarella D´Acevedo.
Vestuario y maquillaje en la historia del cine II
Desde el punto de vista de la imagen fílmica en general, entre 1930 y 1940, es algo a destacar que ya en algunas películas en los Estados Unidos, se buscó lograr una mayor verosimilitud epocal, particularmente en lo referido al vestuario, en filmes como Mujercitas o Little Women (1933), y Lo que el viento se llevó o Gone with the Wind (1939). No obstante el maquillaje —Monte Westmore, realizó el de Lo que el viento se llevó— no siempre respondió a un sentido historicista sino que se ajustó a los presupuestos de los períodos de realización de los filmes y en particular a la noción de embellecimiento de las estrellas propia del Star System. Por Barbarella D´Acevedo.
Vestuario y maquillaje en la historia del cine I
La filmografía se ha nutrido, para concretar su imagen a lo largo de la historia, de modas en materia de vestuario y cosmética, a la par estas han llegado a retroalimentar a tal praxis en el afán de lograr la creación de un producto artístico.

Debe estar conectado para enviar un comentario.