El Diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja) de Ernesto Martínez Bucio llegó a Morelia precedida por el Premio a Mejor Primera Película en el Festival Internacional de Cine de Berlín, el Premio del Jurado Joven del D’A Festival de Cine de Barcelona, el Premio a Mejor Director del Festival Internacional de Cine de Hong Kong, y a ganar el Premio a Mejor Guion precisamente del Festival Internacional de Cine de Morelia, reafirmando así el ritmo al que está latiendo el verdadero corazón del cine mexicano gracias a estos niños adultos que están haciendo sus películas mientras suspiran por aquello que ya no es y lo que ya no volverá.

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