Lo que convierte al Exorcista de Friedkin en un referente del cine de terror va más allá del miedo que pueda generar en las audiencias. El terror permanece subjetivo en cuanto cambian los contextos del medio, de la tecnología y de la propia gente. Hay quienes experimentan en mayor grado lo siniestro leyendo El exorcista de William Blatty (novela en la que se basa la película) o atestiguando cualquier slasher que emule más verosímilmente las posibilidades reales de aquello a lo que en verdad tememos por constitución biológica: la muerte. Por Santiago Jordán Cardona
#Oscar2024: ‘Killers of the Flower Moon’ (2023) de Martin Scorsese.
Cada escena cuidadosamente bañada del más profundo simbolismo, cada toma perfectamente posicionada bajo el lenguaje significante de la cámara, cada color y cada sonido que embriagan a una audiencia sedienta de buen cine. La Santa Trinidad de Martín (familia, religión y violencia) cobra vida una vez más para crear a esos personajes consumidos por la ambición desmedida y la culpa, hasta el punto en que una suplanta a la otra, carcomiéndose sus entrañas. Scorsese no es ajeno al dolor, nunca lo fue. En este su último film, ese dolor se transforma en la reivindicación, en el reconocimiento a labor de la imagen, de aquellos hombres y mujeres Osage que fueron indignamente asesinados por los coyotes de siempre. Por Santiago Jordán.

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