Deadpool & Wolverine (2024) funciona en dos sentidos: por un lado, es un emotivo homenaje a los personajes que el estudio Fox ha ido aportando desde el año 2000 a la saga, y por otro, celebra las posibilidades en el futuro del MCU, con el entusiasmo de los multiversos en su máximo esplendor.
La película del director Shawn Levy es un ejercicio entretenido, violento, que tiene sus mejores minutos en las coloridas peleas donde se cruzan cualquier cantidad de cameos y referencias a la cultura pop.
Para la audiencia, la emoción de ver juntos a este par de irreverentes solo puede compararse con la euforia provocada en los estrenos de Avengers: Endgame (2019) y Spider-Man: sin camino a casa (2021), donde la cantidad de héroes en acción y las posibilidades del multiverso, eran el plato fuerte; Deadpool & Wolverine empieza caótica y termina entrañable, no repara en sangre y lenguaje explícito, elementos constantes en las dos películas anteriores del superhéroe del traje rojo.
Alejado de su vertiginosa vida como Deadpool, Wade Wilson (Ryan Reynolds) lleva una existencia gris, pero en compañía de sus seres queridos. Cuando ese mundo se vea amenazado por la complejidad del caos de varias líneas temporales, Wilson volverá a enfundarse en el apretado látex y emprenderá una tarea que llevó 20 años (y varios problemas de derechos) conseguirse: traer de regreso a Wolverine (Hugh Jackman).
Juntos, intentarán ganarse un lugar en el MCU, mientras desfilan las versiones alternas más alocadas de ambos. Deadpool & Wolverine se adhiere al Universo de Marvel Estudios pero sin perder la esencia característica del desacato y la violencia gráfica; un bello travelling se toma su tiempo para exhibir el poder de los héroes, con un salto al final que resume toda la fuerza y emoción que las películas de superhéroes sostienen.
Romper la cuarta pared constantemente, las referencias a la vida personal de los actores protagonistas y las burlas a la otrora pugna Fox/Disney, ayudan a difuminar varios errores en la continuidad temporal propuesta por Marvel Studios, que ahora sí cuenta con todas las canicas en la bolsa para poder jugar a su antojo.
Al final, Deadpool & Wolverine es una historia sobre amistad y la oportunidad de un nuevo comienzo, donde los personajes, a pesar de sus fantásticos poderes, no dejan de cargar dolor y culpa.
Estéticamente, el director Shawn Levy calca varios planos y encuadres de los cómics, con una belleza plástica donde el amarillo y el rojo bailan en una sinfonía de sangre, sudor y malas palabras.
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