Scream VII es una desgracia por donde se le vea; los millones recaudados no borran sus recursos técnicos risibles, cameos patéticos por parte de actores que doblan las manos entre climas políticos sensibles ante pésimas premisas hechas al vapor para cumplir fantasías alimentadas por hashtags y teorías conspirativas, lamentables involuciones de personajes queridos por generaciones y la evidencia de que la ausencia que más pesa en esta tragedia no es la de Neve Campbell, sino la de Wes Craven. Ya en Paramount+.

Debe estar conectado para enviar un comentario.