Por Aura Metzeri Altamirano Solar.
Cine y astrología: El Zeitgeist o el paso de los planetas transpersonales.
Es innegable que Matrix (1999) es una de esas películas icónicas, inolvidables y que han tenido un impacto indudable en las nuevas generaciones, aquí será preciso comentar la voz profética que llegan a tener algunas obras de ficción, si bien nos encontramos ante el umbral del avance tecnológico exponencial, con la llegada de las inteligencias artificiales, y la realidad distópica de Matrix parece aún desproporcionada y exagerada, valdría la pena hacer un análisis astrológico de la llegada de esta película, por lo menos, desde la perspectiva de los planetas transpersonales, cuyo avance lento, marca a generaciones completas, y su influencia es tal, que conforma lo que se entendería como el Zeitgeist, el fantasma de la época, como bien lo ha descrito Carl G. Jung.
Es imperativo comprender entonces el paso de los planetas transpersonales (Urano, Neptuno y Plutón) como el blueprint de cada época. En el caso del año 98 hasta aprox. el 2010, veremos que las temáticas de Neptuno (los sueños, la ficción, fantasía idealización) y de Urano (La tecnología, progreso humano, la electricidad) se vieron sumamente entremezcladas.
Por un lado, es innegable que el tránsito de Urano por su signo, Acuario, trajo consigo muchos avances tecnológicos y electrónicos, mientras que Neptuno, acompañando en este signo, dió mucha esperanza e idealización a dicho progreso, pero será importante recordar que Neptuno también rige los horrores del subconsciente humano, por esto, no parece fortuita la salida de una película que advierta los peligros de sumergir nuestras actividades cotidianas a la ayuda tecnológica, es importante no despreciar su uso, pues tiene muchos efectos benéficos, no obstante, dicha película ilustra un futuro distópico (quizás, exagerado), donde la consciencia hipermaterialista puede destruir toda voluntad humana y recluir a los pocos valientes a una vida si bien, llena de honor, pobre en sus condiciones.
Sería un error no mencionar que el paso de Plutón sobre Sagitario, que dio muerte y resurrección a los sistemas filosóficos y religiosos, no tuvo que ver nada en esta pelicula, es importante observar que esta tendencia tiñó la película de un tono bastante oscuro y la crítica presente en la película, podría extenderse incluso, al ser humano que busca la experiencia, el placer sensorial y por lo tanto, la filosofía hedonista, como valor primordial.

El paso del Dios del Inframundo por la casa de Dios (Sagitario) logra revolucionar las creencias y la fé, señalará el fanatismo y las consecuencias de vivir en un estado de devoción que no permite ningún tipo de cuestionamiento, Cypher, el personaje traidor, quien decide regresar a la ilusión, ejemplifica la sombra de la filosofía y la fé que dejan de cuestionarse, es quien decide quedarse en la proyección ideal donde sus necesidades son por completo satisfechas, es un filósofo que ha perdido el contacto con la realidad y el honor, su verdadera misión, el encontrar la verdad y serle fiel, por más dura que sea, ha fallado y ha caído en las redes de Maya nuevamente.
Maya, concepto tomado del hinduismo, representa a la Matrix o Matriz, el envase donde la materia tiene la oportunidad de densificarse y engañar a la consciencia humana, pero aquél que supera la muerte, la atraviesa y renace, tal como el personaje de Trinity o Neo, se comprometerá con la verdad más cruda y encontrará un nuevo sentido, dignidad y recompensas bajo su propio camino hacia la autorrealización.
Un tiempo tiene ya que ha acabado el paso de Urano por Acuario, prosiguió su paso por Piscis, siguiendo el proceso de idealización de la tecnología hasta el 2010, no obstante, el nuevo Zeitgeist, propone una iluminación de la sombra tecnológica, Plutón ahora, nos pasará cuentas sobre las temáticas Acuarianas, como bien he mencionado, nos encontramos en el umbral del avance de las inteligencias artificiales, y más que pensar en un futuro irreal propuesto por Matrix, hablemos de las posiblidades reales: La Inteligencia Artificial da pie al hipermaterialismo para crecer aún más y terminar de asesinar la voluntad humana.
La pérdida de trabajos por su automatización, la preferencia de hacer trabajos por medio de la inteligencia artificial, en lugar de ejercitar los músculos de la virtud y la razón, nos suponen un peligro de inutilidad, de hipermaterialismo y la creación de lo que Rudolf Steiner llamaría la Octava Esfera, que no es más que una capa más de ilusión, propia de la Matriz o de Maya.
Esta película, con su voz semi profética, es una de esas cintas que nos llevan a la reflexión astrológica, pensada como una herramienta para el crecimiento personal y colectivo.
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