Por Aura Metzeri Altamirano Solar.
Esta cinta tiene una profundidad interesante, podemos ver el desarrollo y culminación del movimiento de liberación sexual iniciado en 1960, el cual, se puede asociar facilmente con el tránsito de Plutón en Virgo, mostrando, primero, la mayor de las sombras dentro de estas temáticas.
El barrio de Soho se había caracterizado por su gran cantidad de negocios enfocados en la sexualidad, sex shop, strippers y la cara más oscura del juego de poder: La prostitución. Es sabido que cuando hablamos de cuestiones de poder, dinero y sexo, Plutón entra en juego, por lo que rige este ámbito, el proxeneta (Jack, en la película) , es una figura que se recubre entonces, de una sombra Plutoniana marcada.
Su contraparte Sandie, que le cree más noble e incluso busca establecer un vínculo amoroso profundo y duradero, habla de la naturaleza femenina liberada, capaz de poner sus dones artísticos para el disfrute de otros, hablamos entonces, de una mujer Venusiana llena de sensualidad, atrevimiento y vida fresca, vibrante.
El juego de poder va corrompiendo entonces a Sandie, quien empieza a utilizar varias deformaciones de su nombre, hasta usar el real con sus abusadores, se adentra pues, en la sombra de Plutón en Virgo, trabaja dando un servicio que le desgasta de sombre manera, la liberación sexual viene con un coste alto.
Será importante notar la presencia de Urano en Leo, que revolucionó las formas de ejercer el poder y de alguna manera, dio, en esa época, un carisma especial y revolucionario a los artistas, habiendo un énfasis en esta energía principalmente masculina, donde la genialidad y lo nuevo, excéntrico, tomaron fuerza en la música, danza y teatro.
Aunando a esto, Neptuno, el planeta de los místicos y artistas, fue capaz de tomar mucha sensibilidad ante temas considerados tabú por su paso en Escorpio, observamos entonces, en esta época, un gran resurgimiento de lo artístico, bajo términos de revolución, descubrimiento de temáticas, hasta cierto punto, bastante oscuras.
En contra parte, veremos en la época moderna, a Ellie, una chica muy sensible, conectada con sus dones artísticos y psíquicos, cuyas condiciones sociales, incluyen ya una sociedad liberada sexualmente, la sombra de Pluton ha retrocedido parcialmente, y observa, desde cierto estado de seguridad (no completa, pues vemos en la película algunas situaciones de peligro) , la vida anterior de Sandie, admirando su seguridad (cuestión que ella debe de integrar), su sensualidad y su imagen llena de poder.
Era de esperar que Ellie terminara por tener cierta admiración por este personaje, pues en su mismo camino de artista, busca ser reconocida, admirada y elogiada. Podríamos equipararle a una Perséfone llena de inocencia, que con su viaje a Soho y las visiones del pasado, descenderá a lo más profundo del infierno, conocerá a un arquetipo femenino sumamente Plutonizado (La historia de Sandie, que al final asesina a todos sus “clientes” y al propio proxeneta, para después esconderlos en las paredes, nos recuerda al arquetipo de Kali, el arquetipo del caos, de la feminidad cuya rabia se direcciona en contra del hombre en sombra, aquél que utiliza su masculinidad para aterrorizar y enfoca su energía sexual en el robo.
Las temáticas plutonianas de ambas épocas 1960/2020, son compatibles, al estar ambas, en signos de tierra (Virgo y Capricornio, respectivamente) , entendemos que la sombra se manifiesta sobre las mismas temáticas, el cuerpo, el dinero, la ambición y el trabajo, bajo perspectivas, de alguna manera, evolucionadas.
Es para Ellie un problema el estar sobre un ambiente con intereses excesivos en el reconocimiento público, lo observamos con otro arquetipo femenino importante, Yocasta, que representa a una Venus frívola, irreal, que pretende estar en la vibra artística que hable de la belleza de la vida, se convierte así, en otra representación de lo plutoniano, los celos y la obsesión con los dones de Ellie, que se notan desde su primera aparición en la estancia de estudiantes, pasan a ser objeto de su deseo y al no obtenerlos, se dedicará a perseguirla y acosarla psicológicamente.
Vemos que Urano en Leo solo pasa a expresar el carisma de lo nuevo y disruptivo, es a la vez un planeta con el que se asocia Jack, quien es el centro de poder en la película, actúa por medio de la ambición y el engaño.
La conexión entre estos tiempos es entonces, la sombra puesta sobre los recursos, el cuerpo y la ambición, aquello que es tangible sufre entonces de una muerte y una transformación. Vemos que lo Neptuniano y místico cobra una gran importancia en la historia, pues se tocan dos ámbitos muy importantes que les pertenecen.
Por un lado, Ellie como mujer hipersensible, absorbe todo lo que le ofrezca el ambiente, recibe el espíritu sin tener que esforzarse en hacerlo, y es capaz de transmutar lo que recibe en su arte. Esto le lleva a un estado de conexión y fusión tal, que entra en un estado psicótico, donde las persecuciones se vuelven su mayor pesadilla (y terminan por manifestarse, siendo perseguida al final por Sandie), y la conexión con el otro tiempo, despierta la furia femenina dormida.

Podríamos equiparar lo sucedido con Sandie, con la persecución de una ninfa por los faunos, pues lo masculino en desbalance y extremo (Que es a lo que lleva Plutón), busca capturar la escencia femenina, llena de humedad y de vida. Hay una gran cantidad de creatividad y fuerza productiva femenina en los dos personajes principales, nos recuerdan al buen emplazamiento de Neptuno tanto en Escorpio (años sesenta) como en piscis (actualidad), lo cual transforma esa sensualidad y talento en un arma de doble filo.
En esta película se muestran los dos extremos, una Perséfone (Ellie) que ahonda en el infierno, observa en primer plano a una Kali o quizás a una Lilith, y aprende a no dejarse llevar por estos extremos. Reconoce su mente como una llena de susceptibilidad, y por medio de poner límites más claros y basados en su propio auto conocimiento (cuestión con la que se le advierte desde el inicio de la película), tiene la oportunidad de gozar de su don y no sufrirlo.
Ellie es la mujer que toma la fuerza de su linaje femenino, es receptora de toda sensibilidad y suavidad, representando por completo las fuerzas bien canalizadas de Neptuno, que una vez desciende a observar el infierno (Neptuno en Escorpio, de los años 60) , es capaz de expresar al máximo y desde la estética sus dones Neptunianos y Piscianos.
Aura Metzeri Altamirano Solar es estudiante eterna del arte de la vida. Se especializa en astrología y filosofía hermética. Nacida en México, hija de dos patrias y ciudadana del mundo. Amante de los libros, la astrología, el arte y los animales, disfruta mucho de estudiar y pasar un buen tiempo en la naturaleza. Puedes seguirla en Instagram y escuchar el podcast ‘La pluma del Chamán’ aquí.
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