Por José Miguel Gándara Carretero.
El clima, la raza y la historia nos han conformado tal como fuimos.
La miseria es la sustancia de la que estamos hechos, el honor es un lujo fuera de nuestro alcance.
Década de los 50, en un pueblo de la Puglia, al sur de Italia, un grupo de jóvenes languidece entre el aburrimiento y la atonía que les provoca su localidad, asolada por el desempleo estructural, la falta de perspectivas vitales y la desidia relacional y social.
La democracia cristiana parece gobernar perennemente en el país, como si sus tentáculos y su bilis cateta y ultra conservadora infundiera un desánimo generalizado incluso a las manecillas que gobiernan el paso del tiempo. La Italia meridional dormita exhausta al borde de un abismo para el que ninguno de los personajes de la película parece encontrar solución alguna.

Hay un plano cenital que me llama poderosamente la atención, en él podemos ver como uno de los jóvenes protagonistas persigue con desespero a una muchacha por y entre las estrechas calles del pueblo, el espectador llega a la conclusión de que, incluso las relaciones humanas más esenciales, son perturbadas por el asfixiante puritanismo y la obsesiva cerrazón de sus habitantes.
La miseria económica, vital y afectiva ahoga, perturba, tuerce, distorsiona, embriaga de mentira… desespera hasta la extenuación. Nadie se salva, todos los personajes, campesinos o hacendados, caen presos de esa galaxia de gaseosa grisura meridional. Tan sólo les queda Roma, allá lejos, en la lontananza, como si de un firmamento ficticio y ampliamente ficcionado se tratara.
Lina Wertmüller
Nació en Roma (Italia) en 1928 y falleció en 2021, un año después de recibir el Oscar Honorífico. En 1977 se convirtió en la primera mujer nominada al Óscar a la mejor dirección, por ‘Pascualino Siete Bellezas’, que recibió tres candidaturas más. Inició su trayectoria en el mundo teatral, antes de llegar al cine como ayudante de dirección de Fellini en ‘La dolce vita’ y ‘8 y medio’. Debutó como directora en 1963 con ‘I basilischi’, premiada en Locarno, que abrió una brillante trayectoria con películas como ‘Mimí metalúrgico, herido en su honor’ (1972), ‘Film de amor y de anarquía ‘ (1973), ‘Insólita aventura de verano‘ (1975), ‘En una noche repleta de lluvia’ (1978), ‘Camorra: contacto en Nápoles’ (1986) o ‘Fernando y Carolina’ (1999), entre otras muchas, con las que compitió en festivales como Cannes, Berlín o Venecia. En 2010 recibió el David di Donatello de Honor y desde 2019 cuenta con su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
(Con información de Seminci.com)
Dirección: Lina Wertmüller
Guión
Lina Wertmüller
Fotografía
Gianni Di Venanzo
Montaje
Ruggero Mastroianni
Sonido
Mario Morigi, Guido Nardone
Música
Ennio Morricone
Producción
Lionello Santi
Empresa productora
Galatea Fim, 22 Dicembre
Intérpretes
Antonio Petruzzi, Stefano Satta Flores, Sergio Ferrannino, Enrica Chiaromonte, Rosanna Santoro, Marisa Omodei, Luigi Babieri, Flora Carabella
Duración
85
Tipo
Largometraje
Formato
blanco y negro
Año de producción
1963
Versión
V.O. en italiano subtitulada en español e inglés
Nacionalidad
Italia
José Miguel Gándara Carretero es poeta y redactor. Autor de los libros Transido de un abismo, La poliantea de los sentidos, Crónicas claudinas y Los senderos de la Trapa. Colaborador habitual en aldescubierto.org, Nueva Revolución y Kinemabooks.
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