Hay bebidas que despiertan el cuerpo y otras que, con el tiempo, terminan despertando también la memoria. El café pertenece a ambas categorías: es aroma, costumbre, pausa y conversación. Desde los primeros recuerdos de infancia hasta la experiencia detrás de una barra, esta crónica recorre la relación personal con una bebida que ha acompañado pensamientos, rituales y encuentros, para preguntarse qué queda del café cuando dejamos de beberlo con prisa y comenzamos a hacerlo con atención.
