Hay bebidas que despiertan el cuerpo y otras que, con el tiempo, terminan despertando también la memoria. El café pertenece a ambas categorías: es aroma, costumbre, pausa y conversación. Desde los primeros recuerdos de infancia hasta la experiencia detrás de una barra, esta crónica recorre la relación personal con una bebida que ha acompañado pensamientos, rituales y encuentros, para preguntarse qué queda del café cuando dejamos de beberlo con prisa y comenzamos a hacerlo con atención.
Análisis del álbum Eco y una segunda crónica Ermitaña
Cuando me encontré con Drexler (gracias a una sincronicidad que se dió en una fiesta cerca del mar y una noche en la que deseaba, más bien, paz y soledad), me quedé absorta con la potencia de sus letras y la exactitud de sus rimas. Derriba barreras, llegando hasta la experiencia visceral, la remueve y cumple la función curativa que le es propia al arte.

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