Presentado con bellas fotografías de momentos familiares, Memorias de una mujer sin piano funciona también como el manifiesto de una mujer que se arrepiente de haber permanecido en la penumbra, preguntándose qué hubiera sucedido de haber confrontado en algún momento al impositivo director español. En noviembre de 1994, Jeanne Rucar falleció en la Ciudad de México. Sus memorias, resurgen en un momento donde la fuerza del feminismo ya es imparable, exhortando a las mujeres a luchar siempre por sus sueños y no permitirse caer en las sombras.
