Publicada bajo el sello editorial Satori y traducida del original publicado entre marzo de 1910 y agosto de 1911 en la revista Subaru, esto según las costumbres de publicación de la época, Juventud de Mori Ogai nos presenta a Junichi Koizumi un joven provinciano de Japón que llega a Tokio con sueños de convertirse en novelista, recomendado por su profesor de francés e inspirado por las obras de occidente a las que se acercó en sus años de educación privada. Sin embargo, rápidamente se enfrentará a la realidad de los círculos intelectuales de la gran ciudad y la vida apresurada e incesante, lo que le hará cuestionarse sus ideales al punto de dejar de reconocerse a sí mismo frente al espejo.
Situada en el Tokio del Japón postguerra, Ogai nos presenta un relato sobre la desilusión y la lucha por mantenerse fiel a su persona a pesar del nuevo mundo que rodea al protagonista. Una sociedad donde reina la hipocresía, la superficialidad, lo efímero y el estatus social, las ideas románticas e idealistas de Junichi se verán destruidas por la crudeza de la urbe, su supervivencia dependerá de su capacidad de adaptación e incluso de sumisión ante la gigante ciudad que se abre románticas En este contexto, Junichi se ve atraído por las ideas importadas de occidente que, en palabras destacadas de Koseki (autor con el que tiene un encuentro casual en un club de estudiantes), son empequeñecidas y desvalorizadas, aun cuando las utilizan para conformar su idea del nuevo nombre: “Los japoneses importan todo tipo de ideologías, todo tipo de ismos; juguetean con ellos y parpadean. Todo lo que introducen en estas tierras lo empequeñecen y lo convierten en sus juguetes” (Ogai, 76).

Desestabilizado, Junichi no sólo tendrá que lidiar con sus aspiraciones profesionales, además tendrá tres encuentros con mujeres que lo harán cuestionarse todavía más su papel en el mundo y su relación con el género femenino. Esto lo llevará a caer en un círculo vicioso que ocasionará un declive notorio en su salud mental, del cual ni sus libros ni sus amigos podrán sacarlo. La transición a la adultez nunca resulta sencilla, pero, cuando se tiene tal panorama, sobrevivir a sus inicios parece la receta para el desastre. Junichi es un reflejo del propio Ogai, un hombre contemporáneo a grandes autores, como Natsume Sōseki, que debe competir por reconocimiento en una sociedad altamente exigente y conservadora.
Clásico de la literatura japonesa, Juventud invita a la reflexión sobre las luchas internas en las mentes más jóvenes, irónico y agridulce, reconoce en este joven provinciano las partes más oscuras de la humanidad, pues no niega esos pequeños momentos donde resultamos incluso desagradables para nosotros mismos, pero lo reivindica para formar a un protagonista con el que cualquier joven puede identificarse y encontrar risas en el patetismo que refleja Junichi cada vez que piensa en sí.
Bibliografía
Ōgai, Mori. Juventud. 2021.
Sofía López Alvarado nació en México en una familia bicultural. Su padre es mexicano y su madre venezolana. Se mudó con su madre a Venezuela cuando tenía 2 años y a los 15 regresó a México para terminar sus estudios y buscar un mejor futuro. Desde muy pequeña sintió un gran interés por los libros y poco a poco se extendió a diferentes presentaciones artísticas como el cine, la fotografía, la música y las artes plásticas. Actualmente cursa la licenciatura en Letras Portuguesas en la UNAM. Sus intereses abarcan literaturas no occidentales de países principalmente asiáticos como China y Japón, pero también por la filosofía francesa, religiosa y feminista. Planea dedicarme a los estudios asiáticos en la rama de la literatura y los estudios filológicos con especialización en China y la literatura femenina.
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