Todos tenemos placeres cinematográficos que quizá no presumimos en voz alta, películas que disfrutamos a pesar de sus excesos, sus lugares comunes o su dudosa reputación entre la crítica. En Kinema Books dejamos de lado los prejuicios para celebrar esos gustos culposos que, por alguna razón, ocupan un lugar especial en nuestra memoria cinéfila. Porque hay cintas que podemos defender con argumentos y otras que simplemente amamos sin importar lo que diga el resto del mundo.
‘Lords of Chaos’ (2018): la estigmatización del metal.
El metal nació como una expresión de rebeldía, pero pocas escenas llevaron esa actitud hasta consecuencias tan oscuras como la del black metal noruego. Entre iglesias incendiadas, suicidios, rivalidades y asesinatos, la historia de Mayhem y Burzum terminó convirtiéndose en uno de los episodios más polémicos de la música extrema. Lords of Chaos (2018) lleva esta turbulenta historia a la pantalla para explorar no solo el nacimiento de una escena musical, sino también los límites a los que puede llegar la obsesión cuando la rebeldía se transforma en violencia.
‘El ángel exterminador’ (1962): el día en que Buñuel decidió no explicar nada.
El ángel exterminador (1962) es un ejercicio surrealista que lleva al límite la tolerancia del espectador, quien permanece ante la promesa de que, en algún momento, algo hará que todo cobre sentido y el viaje haya valido la pena. La realidad no es del todo así.
‘Saturday night’ (2024): La noche en que la comedia estadounidense cambió.
La película nos muestra los 90 minutos anteriores a la salida al aire del primer 'Saturday Night Live', los sucesos disruptivos, la convivencia de los egos, la hostilidad y la rebeldía de todos los que participaban en la producción; la amenaza de Dave Tebet, ejecutivo de NBC de no permitir la presentación del show, y el éxito que logró en tan solo los primeros minutos en la pantalla. Por Kike Cinéfilo.

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