¿Y si muchas de las ideas, emociones y comportamientos que creemos propios fueran, en realidad, parte de una conciencia colectiva? En este texto exploramos el concepto del egregor y su posible relación con fenómenos como el nacionalismo, el fanatismo deportivo y la identidad colectiva. A partir de experiencias vividas en México durante el Mundial, reflexionamos sobre cómo los símbolos y emociones compartidas pueden unir a millones de personas, pero también influir profundamente en su manera de pensar, actuar y percibir la realidad. Una invitación a cuestionar dónde termina nuestra identidad individual y dónde comienza la fuerza del colectivo.
Oda a la Decepción
Dicen que el fútbol es el opio del pueblo. Pero en un país con heridas tan profundas como el nuestro, ese opio no se toma para olvidar la realidad; es para aguantarla. Para soportar los fregadazos del día a día. Disfrutar un partido no significa ignorar la desigualdad o las tragedias; significa que seguimos siendo humanos. Si esperáramos a que todo estuviera bien para celebrar, nadie volvería a sonreír.
‘Ted Lasso’ (2020–2023) Believe, más allá de ganar o perder.
Era verano de 2023 cuando mi corazón roto y mi proceso de sanación se ahogaron en cuanta multimedia llegaba a mis manos. Sin embargo, hubo una serie en particular que desde el primer minuto tuvo algo diferente, digno de apreciar en detalle, y que se me quedaría tatuado con cada uno de los capítulos que vi en un solo día. De repente, ya había acabado una temporada, como si de un parpadeo se tratara. Ahí lo supe: esta serie tenía algo especial, y tenía que descubrirlo. Por Saúl Araujo.

Debe estar conectado para enviar un comentario.