Por Aura Metzeri Altamirano Solar.
He decidido empezar una serie de análisis astrológicos de cine, espero que lo disfruten mucho. Quise empezar con las películas de Hayao Miyazaki, pues me parece que retratan de manera magistral los arquetipos, espero que lo disfuten. Recuerden que para consultas y contenido, pueden mandarme mensaje y seguirme en redes sociales.
Marte, el Guerrero divino y la princesa Mononoke.
Observamos que la película transcurre en un contexto sumamente bélico, es aquí donde en esta obra maestra de Hayao Miyazaki, observamos la dualidad de Marte, mientras en la luz es representado por Ashitaka, quien no lucha innecesariamente, escoge de manera estratégica sus batallas pero no duda en tomar acción cuando se trata de defender a los inocentes, notamos un personaje imparcial que, después de ser maldecido por un dios/demonio, se ve obligado a emprender el camino del héroe, acompañado únicamente por Yakul, su fiel compañero.
A lo largo de la cinta, vemos a un hombre sumamente masculino pero sensible, inteligente y estratega, contrasta con la violencia innecesaria presentada en gran parte de la película. Lady Eboshi y San representan a mujeres sumamente marciales, sumergidas en la protección de sus respectivos pueblos, sin embargo, muestran una cara más bondadosa y compasiva, propia de Venus, mientras Eboshi cuida de los excluidos (leprosos), San debe mediar, junto con Ashitaka, por la protección del bosque y el alto hacia el crecimiento humano desmedido.
Es aquí donde la película, no condena al principio del Guerrero divino, lo muestra en luz y sombra, en gloria y en corrupción, conviniendo para proteger al principio Venusiano o a madre tierra, nos encontramos con un tono más Solar (que concilia a Venus y a Marte) hacia el final de la cinta, al principio Venusiano (el espíritu del bosque), sacrificar su ira en pos de la vida, siendo que los humanos (incluidos los excluidos, los leprosos y Ashitaka mismo, quien se deshace de su maldición) y la naturaleza son restaurados para convivir de nuevo en paz.
Recordando entonces que Marte tiene como función la protección y la búsqueda de la individualidad, pasa a ser un arquetipo divino y de suma importancia en nuestras vidas, finalmente, puede encontrar más expansión y expresión comunitaria cuando, una vez hecho el viaje del héroe, se comparte con la comunidad la luz adquirida y ganada.

Aura Metzeri Altamirano Solar es estudiante eterna del arte de la vida. Se especializa en astrología y filosofía hermética. Nacida en México, hija de dos patrias y ciudadana del mundo. Amante de los libros, la astrología, el arte y los animales, disfruta mucho de estudiar y pasar un buen tiempo en la naturaleza. Puedes seguirla en Instagram como @aura_metzeriana y escuchar el podcast ‘La pluma del Chamán’ dando click aquí.
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