Las grandes corporaciones avanzan a pasos agigantados mientras abrazan las nuevas tecnologías, haciendo que la mano de obra no sea necesaria como hace siglos. Se vuelve fácil deshacerse de las personas que dieron su vida a una empresa convirtiéndose esto en el fin de su mundo conocido y un descenso a la locura que exploramos en la película No Other Choice de Park Chan-Wook.
El filme se convierte en un vuelo vertiginoso de 2 horas y 19 minutos que puede sentirse largo pero no pesado, incluso se podría calificar de brutal. El inicio es idílico con una familia disfrutando de las mieles del trabajo bien remunerado pero pronto esto desaparece con el despido del padre de familia (interpretado por Lee Byung Hun) que tendrá que hacer lo posible para recuperar el estilo de vida al cual están renunciando aunque eso implique jugar contra la ley.
Es así como nuestro protagonista, Yoo Man-soo, se obsesiona con la idea de eliminar a la competencia de la forma que sea necesaria para conseguir un empleo mientras que su familia libra sus propias batallas, con una esposa que poco a poco es dejada de lado encontrando refugio en su jefe, con una hija que resulta ser prodigio del violonchelo pero solo repite las frases de los demás y, por otro lado, su hijo se inmiscuye en el mundo del robo en un acto de rebeldía.
La primera fase de la historia presenta la negación e ira del protagonista, llegando a la tristeza y desesperación por el acto a seguir para salvarlos de las deudas así como el adiós al estilo de vida que los tenía felices. Posteriormente comenzamos a captar esbozos de nerviosismo al saber que la luz no está apareciendo en el tiempo esperado así que habría que tomar caminos tortuosos, y finalmente aparece su faceta a lo hitman que adopta para desechar a la competencia, con el mantra de no tener otra opción.

Yoo Man-soo es un hombre con dimensiones que nunca terminan de embonar adecuadamente. Es un padre de familia amoroso pero sabemos que tuvo un pasado violento, a solas sabe dar discursos contundentes para salvar su puesto pero de frente no hila dos palabras; es una persona decide portar un arma con frialdad aunque ante el acto no dispara sino es por accidente. A pesar de eso continúa con su errático plan que termina con perfección de cirujano.
Lo que hace más impresionante esta aventura es la música y las transiciones que se emplean, siendo elementos importantes para la narrativa. El acompañamiento sonoro nos sumerge en una atmósfera de caos en el momento cumbre o aparecen líricas cantando lo que no dicen los personajes. Las transiciones presentan la historia como si nosotros los espectadores fuéramos omnipotentes, acompañando a los personajes presentados en cada uno de sus movimientos, desde una vista en lo alto de una colina o tal vez en una videollamada así como también observando desde el retrovisor de un auto, entre otras situaciones.
No Other Choice es una película que critica el mercado laboral actual por la deshumanización de la clase obrera, tomada desde algo tan simple como una empresa dedicada al papel pero que tiene mucho peso al representar lo que significa dedicarse por años a un solo oficio y creer que ese es su única función, sin alternativas. Con la llegada de las nuevas tecnologías resulta que los humanos ya no somos indispensables por lo que tendremos que encontrar nuevas formas de ganarnos el pan de cada día.
La nueva película de Park Chan-Wook ya se encuentra disponible en cines.
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