‘Deseo’ (2026): Cuando las fantasías conducen al abismo.

El erotismo está fuertemente relacionado con el deseo. Las personas anhelan ser vistas, tocadas; la mente vuela hacia al imaginario dónde nuestra más grande ansia se sacia. A pesar de que ese anhelo nos hace suspirar no sabemos hasta donde podemos llegar. Quizá las oscuras fantasías terminan siendo justo eso, algo oscuro. En Deseo (2026), bajo la dirección de Teresa Simeone, nos adentraremos en un thriller erótico que indagara en las fantasías que nos llevan al límite.

Lucero (Ludwika Paleta) es una exitosa abogada que se encuentra en un feliz matrimonio desde hace 20 años… o eso creía. Cuando Matías (Oscar Casas), un apuesto instructor de natación, aparece en su vida todo lo que conocía se transformará en una vorágine de seducción. Secretos, jugadas sucias, explorar la sexualidad en la adultez nunca se habrá tornado tan atractivo y riesgoso.

Ludwika Paleta ha mencionado que este filme es un llamado para las mujeres y se sostiene con lo que vemos en la pantalla. Anteriormente en cintas como Cincuenta sombras de Grey o 365 días se ha explorado el mismo tema desde una perspectiva de sumisión donde la mujer cae ante las fantasías de la pareja. Sin embargo, en Deseo el personaje de Lucero es quien lleva la sartén por el mango en todo momento. Se muestra como una mujer inteligente, decisiva, quien elige jugar bajo sus términos, a pesar de cometer errores y utilizar tretas para sus intereses.

El personaje de José María Yazpik es más complejo de entender y empatizar. Él representa al esposo de Lucero, Fernando, quien se mantiene en una dualidad presente-ausente, divagando entre hacer feliz a su familia pero realizando acciones incompletas. Incluso podría describirse como débil.

La química entre Casas y Paleta es hipnótica. Las miradas compartidas, la tensión antes del clímax, totalmente transmiten la emoción del momento. Oscar Casas conquista la pantalla con su carisma, atrapando por un personaje hipnótico que no demuestra su verdadera cara hasta el punto cumbre.

Incluso la música juega un papel importante para entender el desarrollo de la historia: los encuentros prohibidos de Matías y Lucero tienen lugar en un bar cuya atmósfera da paso al romance. En el primer encuentro, ante la expectación escuchamos Quiero Amanecer con Alguien de Daniela Romo. Cuando la seducción está a flor de piel de fondo suena Camilo Sesto con “¿Quieres ser mi amante?”. Otras baladas como: El Recuento de los daños aparecen justo cuando la realidad se cae a pedazos.

Deseo de Teresa Simeone es una atractiva propuesta para la cartelera mexicana, aparentando ser un romance que sube hasta las nubes pero sorprendiendo con el plot twist que mantiene atento a la estocada final.


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