No inició el 7 de octubre: Serie de poemas contingentes a partir de ‘Nuestra música’ (2004) de Jean-Luc Godard.

Por Gabriel Espejo.

Como nota coyuntural
hoy es menester reflexionar
desde el hondo ardor de la existencia amenazada,
con el guiño humanista, anodina incomodidad
la postura de Sartré reclama
¡a sacar la calza del sofá!

En un hoy sin cancha simulada ni convivencias malcreídas,
Donde solo yace el río, primero escarlata y luego púrpura
De un vis a vis visual para los visuales, los ciegos de voluntad

Un pueblo hoy ha sido secuestrado, de su libertad, de su gobierno para sí
Son las manos de personas desconociendo al hermano, al vecino, al humano
Se alzan sus alas ensombrecidas de afanosos delirios

Por sobre paupérrimos hospitales e inocentes infantes
Dormidos al desamparo de parvada negra de cohetes
Y flanqueados por municiones de bocas incoherentes

Gana la puerta cerrada, la ventana hermética y la noche inacabable de llamas. La
preferimos quienes nos hacemos la dolorosa pregunta: ¿el sionismo ha secuestrado la
libertad democrática del pueblo hebreo?, ¿será Hamás capaz de tener comandos bajo
escasos nosocomios?

Tanta confusión arde el entender, de no saber si se defiende la libertad, la verdad, o el
simple derecho de mandar al otro al oscuro resquicio del ya no estar ahí, acá o allá, no
reflejar nada más que la resequedad del polvo solícito e improbo.

Voltear a ver a Godard levantar en “Nuestra Música” un llamado a la paciencia
Al abandono de la agenda de nuestra mortandad en manos propias
Es un diálogo sin pacientes, es un mundo posible en vendas frías

Una receta perdida en la estación del transporte público
Un cuidado dejado atrás por preferir llegar temprano
Una promesa de cuidado olvidada, por otra de progreso cumplida

Es la ansiedad decorativa corriente, cápsula de moda
Pero verde ya, como cobre gastado, como dólar hallado
La respuesta perdida, la ontología desmentida
En aras del vidrio vertido para ensuciar el diente

***

El primer reino, el infierno, está dominado por el sonido de las tensas cuerdas del piano.

Las batallas, las víctimas, la plegaria y las monjas boca abajo, completan el boceto
impresionista entendido solo por los pacientes espectadores que tienen en mente esta
disyuntiva: la muerte es lo posible de lo imposible, y es lo imposible de lo posible.

Hoy se es el otro, no el propietario del rostro enfrentado al escrutinio del reflejo reflexivo,
ser convexo interlocutor de sí.

El segundo reino, Purgatorio, se completa en una plática sobre el texto y la imagen.

El intérprete representa una sociedad híbrida, puesta al servicio histórico del presente. La
comodidad del jardín europeo contra el compromiso de ser o de querer ser parte de una
nación, en el Medio Oriente. El bosque de las letras puede ser ese lugar abarcado por el
misterio de lo no conocido por todos en donde suceda el punto de encuentro desde la
humildad del minúsculo devenir individual como parte del pulso de la Historia.

  • ¿Por qué las revoluciones se hacen por los más humanos?
  • Porque los humanos se quedan a hacer bibliotecas o cementerios.

***

Serbia:

Matar a para defender una idea, no tiene nada de brillante cuando esa idea es la otra cara
de la cerrazón de la ventosa región de la ideología. Quien sobrevive no solo es novedad,
es otredad. “Sabiendo que podemos ser lastimados, se sabe que podemos lastimar al
otro”.

Todo el cuerpo es un arma potencial, donde el filo más peligroso es el pensamiento
mismo.

Rodar en calles que fueron líneas de un frente de batallas, como incipiente hojarasca
acumulada. Obra de un embajador, un justo, puesto en la orilla de una tan hipócrita cima.

¿Los escritores saben de lo que hablan?
Ningún poeta antiguo, alejado de su ser por su oriente en el deber
Puso real relato, más allá de los contados por guerreros rebasados.

Los que actúan no conocen el significado profundo de sus acciones. Para Mao hablar y
hacer es desconocer. En esta piedra angular de una profunda reflexión materialista se
devela una razón en la discusión cómoda de los sucesos incómodos de la humanidad. Se
nos exigen contradicciones más allá de lo esperado.

Sarajevo, Jersúsalem, Tel Aviv, Gaza. La búsqueda en los lugares donde la reconciliación
es posible. Después de la obra de Godard se suman los frentes ucranianos y las
potenciales salvas asolando taiwanes sumados al ansioso Occidente.

Nos consuela, empero la visión de Hannah Arendt. Su ‘condición humana, da a los
hechos históricos mayor huella que a los procesos sociales. “La búsqueda de una
conversación existencial con el ser que se encarna en un ente político, un medio del
poder, para hablar de las cosas más simples: psicología y ética”.

La pesadilla es de Palestina, el sueño es de Israel.
El oscuro pasaje onírico del individuo, pueden ser dos o miles diarios.
El sueño del Estado solo es uno, un día permanente.

La joven que busca al embajador representa la juventud revolucionaria citada por Allende,
allende sus fronteras.

La encrucijada del embajador, ¿ceder o no a la petición de la descendencia? Ante la
conciencia el conflicto es inevitable.

El mundo para subsistir necesita seres contemplativos. “Si la evolución ha alcanzado una
gran fuerza de destrucción, la revolución tiene que alcanzar una gran potencia de
creación”.

Memoria, sueños e imágenes.
“Colón has right to colonize”, porque hoy es solo una rabieta práctica
Los detalles de la captura fotográfica.
Destellos de luz, el primer animal visible de lo invisible
Solo somos dos extraños de la misma tierra

Y en medio de todo, la inocente mirada del turista.

***

La periodista y el entrevistado.

¿La tierra con más poetas tiene derecho a conquistar a aquellos que no tienen poetas?,
¿puede un pueblo ser fuerte sin poesía propia?
Si Troya no habla más, ¿quién lo hará por ellos?
En la derrota también hay poesía, a pesar el puño arrasado.

Los palestinos son famosos por tener a Israel como enemigos. Desfortuna porque Israel
tiene interés, y tienen enemigos fuertes y muchos. Pero fortuna porque Israel es el centro
del interés del mundo actual. Así, Israel les trae derrota y renombre. Son su ministerio de
propaganda.

Desde el monte se escucha:
“Si ellos nos derrotan en la poesía entonces será el fin”.

Lejos, en el cerro de tradiciones destruido, los indios americanos son el testigo objetivo, el
ojo que ha sucumbido ante la conquista modernizadora.

La broma de error epistemológico sobre la breve existencia del comunismo, en un partido
de fútbol, caricatura de una discusión sobre realidad posible de una idea imposible.

El poder de una imagen. El impacto de una impresión en la vista. La virgen es el ojo
invadido, o abrazado, sea por la violencia plasmada o por La Paz en forma de evidencia
artística.

Hay que ver, buscar en la representación. Mira allá. Cierra los ojos. Logra ver 1948, unos
judíos fueron por el agua buscando tierra santa, los palestinos a ahogarla. Los judíos se
convirtieron en ficción, los palestinos en documental.

Lo imaginario trae certidumbre. Lo real, incertidumbre.

Ir de frente a la luz resplandece en nuestra noche, en nuestra música.

El hecho, el mensaje, la entrega del mensaje.

El silencio abarca la butaca que debería responder a la pregunta de si puede el cine
digital salvar al cine. Ante la enseñanza de la historia como entrenamiento cultural el
puente de la verdad tiene dos frentes. Todos somos culpables de todos y de todo. La
arbitrariedad del concepto presente fue aleatoriedad del suceso pasado.

***

Violines. Occidente reflexiona: las dos puntas de los tantos puentes tirados en Ucrania
¿es una discusión propia o una ficción más con fines de entretenimiento?

Cuando la casa se esté incendiando, hay que hacer todo por salvar el mayor mobiliario
posible. El consumo como asidero de realidad, de normalidad. ¿De bienestar también?
“De satisfacción”, diría el bostezo del sábado pasado.

Dos mismas razones me sostienen ante la discusión más legítima de la filosofía: el
suicidio. La menor y la mayor. Pero las dos son la misma, el dolor. La meta es la Libertad
total de morir o vivir.

Pero nadie puede actuar como si no existiera un Dios.
Sería simple, pero nadie ha podido todavía.

Por eso amar la vida y desear morir.
Porque la vida pesa, y la muerte aligera.

Somos incapaces de liberarnos, y a eso le llamamos democracia.

Para quitarnos de la culpa siempre se puede culpar a alguien más grande. Más que
nunca, hoy, estamos enfrentados al vacío.

Flores hermosas de un huerto que nadie admira.

Cello. El viaje de regreso. La pregunta como lenguaje universal. Del aeropuerto desolado,
en los sueños, a la maceta de un martes cualquiera que empieza a resecarse.

Los constructores del documento se convierten en rehenes del objeto de estudio. El
desafío histórico al observador consciente. La violenta lluvia sobre el paisaje hermoso, lo
lastima, le arranca brillo y pelajes, parece que lo mata.

Pero solo lo cambia. Le quita resplandor, le da contraste, verdad.
El evento de la opacidad lo hace dueño de su realidad.

Reino 3, paraíso.
Dos personas lado a lado, que nunca se han visto, pero se reconocen.
“El romántico diluvio que todo cambia”. La suposición sincrónica de la orfandad crónica.

¿El agua del Río golpea las rocas, o las piedras de río se imponen ante la corriente, y le
dan cauce? La laxitud del vigilante hacia el más allá, sabe por lo que se ha pasado.

El follaje en verde devenir y la raíz ahogada del ser, es el muelle donde parte la barca del
día siguiente. El símbolo del hambre agotada es la señal de partida.

Gabriel Espejo nace en 1982 en la Ciudad de México. Temprano autor de cuento editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Colabora como corrector de estilo en el guion cinematográfico de la película “Después de Lucía”, del Director mexicano Michel Franco, a partir de la coincidencia en el énfasis de ideas subyacentes de las imágenes en movimiento. Actualmente realiza crítica y guion de cine; y ensayo de estética, y filosofía política.


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