Por José Miguel Gándara Carretero.
Cuando Goethe iba a morir dijo: más luz por favor…
Y tenía razón
Beatriz es una adolescente rebelde que no consigue comprender el muchas veces irracional mundo de los adultos. Así que emprende una huida sin contar con nadie ni con nada, una huida hacia un destino de incertidumbre total, una escapada, que en muchos momentos de la película me evocó los 400 golpes de François Truffaut, cuando el niño al que se le da el papel protagónico emprende, a su vez, una búsqueda de libertad a la desesperada, ansiosa, incontrolada.
Es posible que Beatriz, de Anna Sokolowska, que en su día ganara el Premio Especial del Jurado de la 11° Seminci, tenga ciertas influencias de lo que conocemos como La Nouvelle Vague francesa, al menos, esa es la sensación que tuve al contemplar la película. ¿ Habrá existido en algún momento una Nouvelle Vague polaca?, ahí dejo la pregunta.

El caso es que este film nos muestra que existen fundamentalmente dos tipos de seres humanos, los que ansían la libertad por encima de todo y a pesar de todos los obstáculos, y los que flotan divagantes en un Mar muerto donde nunca ocurre nada, viviendo una vida de mera existencia física, sin inquietudes, sin horizontes, sin visión frontal o lateral, sin aspiraciones de eternidad, de nada.
En Beatriz aparecen ambos tipos de personajes, los que encarnan a una forma u otra de estar en el mundo, el de la libertad y el de la muerte en vida. Beatriz, la adolescente protagonista, elige el sendero más arriesgado, el de la locura libertaria, el del amor abiertos y sin trabas ni convenciones sociales, hasta llegar a encaramarse en lo alto de un faro junto al mar Báltico, donde es buscada infructuosamente.
¿Es el experimento cinematográfico del nouvellevaguismo un adelanto de la interior sed de libertad de todo ser humano?.
El mundo desdoblado, la población dual, todo es demasiado complejo, pero el cine siempre tiene la capacidad de revelar lo para mostrárselo al espectador y que éste lo catalice, lo asuma, lo pronuncie, lo reconvierta desde la pura semiótica cinematográfica a La vida real y cotidiana.
Anna Sokołowska
Nació en 1933 en Varsovia (Polonia) y falleció en 2016. Tras trabajar como ayudante de dirección, debutó tras la cámara en 1963 con ‘Wielka, wieksza i najwieksza’, un clásico del cine fantástico polaco. Dos años después dirigió ‘Beatriz’, que se alzó con el Premio Especial del Jurado en Valladolid en 1966. Su filmografía posterior incluye seis largometrajes más, además de la serie de televisión ‘CBS Children’s Film Festival’, que se mantuvo en antena durante doce años y que fue premiada en varios festivales especializados.
Beatriz (1965)
DIRECCIÓN
Anna Sokołowska
GUION
Michał Tonecki
FOTOGRAFÍA
Jacek Korcelli
MONTAJE
Lena Deptula, Lidia Pstrokonska
SONIDO
Wieslaw Cwiklinski
MÚSICA
Jerzy Matuszkiewicz
PRODUCTORA
Zespól Filmowy ‘Start’
INTÉRPRETES
Pola Raksa, Marian Opania, Antonina Gordon-Górecka, Renata Kossobudzka, Anna Ciepielewska, Piotr Pawlowski, Wieslaw Golas, Wojciech Duryasz
DURACIÓN
97 min.
TIPO
Largometraje
FORMATO
blanco y negro
AÑO DE PRODUCCIÓN
1965
VERSIÓN
V.O. en polaco subtitulada en español
PAÍS
Polonia
(Fuente: Seminci)
José Miguel Gándara Carretero es poeta y redactor. Autor de los libros Transido de un abismo, La poliantea de los sentidos, Crónicas claudinas y Los senderos de la Trapa. Colaborador habitual en aldescubierto.org, Nueva Revolución y Kinemabooks.
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