El pasado martes 21 de julio tuvo lugar en la Cineteca Nacional la función de prensa de Shifting Baselines: Horizontes perdidos, el documental más reciente del director canadiense Julien Élie. El filme nos sitúa en Boca Chica, Texas, donde los paisajes naturales han desaparecido progresivamente debido al desarrollo de Starbase, el puerto espacial (y ahora ciudad) de SpaceX.
La obra toma por título el concepto formulado por el biólogo marino Daniel Pauly, shifting baselines, y lo utiliza para mostrar cómo cada nueva generación ha adaptado su mentalidad a los avances tecnológicos y a la degradación ambiental, aceptando como normales situaciones que hace apenas algunos años podían parecernos nada más que ciencia ficción.
¿En qué punto de nuestra historia se volvió aceptable la idea de colonizar Marte? A través de la mirada de sus protagonistas y una fotografía en blanco y negro alucinante, el documental de Julien Élie nos invita a cuestionar los límites no solo del desarrollo tecnológico y la arquitectura aeroespacial, sino también de la moral humana. Sabemos que la investigación espacial es relevante, sin embargo, ¿debería sobrepasar la conservación del planeta que habitamos?

Shifting Baselines complementa su valor cinematográfico al contrastar las opiniones de quienes contemplan con emoción el progreso del puerto espacial, con aquellos que expresan preocupación por lo que eso implica.
Posterior a la función de prensa y el conversatorio, tuvimos la oportunidad de realizar una entrevista a Julien Élie, quien compartió más detalles sobre su proceso creativo y la realización de su documental. A continuación, presentamos algunas de sus reflexiones sobre el proyecto.
¿Cambió tu opinión sobre el tema durante la producción del documental?
“No tanto. Cuando yo realizo una película, tengo una idea muy clara de lo que hago, no hay muchas sorpresas. Lo único que puedo decir es que no pensé hacer una película sobre el tema de la carrera espacial, al principio era más sobre el lugar, este pueblo que están destruyendo, pero creo que era importante, y fue mi decisión, incluir el tema de la devastación espacial y la contaminación por satélites. Eso es algo que yo no tenía pensado hacer, pero no fue tan diferente, porque yo tenía una idea muy clara”.

¿Crees que la idea de colonizar Marte es consecuencia de la degradación ambiental provocada por nosotros, o forma parte de las causas?
“Para mí, es un pretexto. Como cineasta, es casi un regalo tener un lugar así para grabar, es muy impresionante, y me sirvió para tratar un tema mucho más amplio, que es el mundo que estamos destruyendo y cómo lo despojamos de nuestra memoria. Destruimos del mapa entornos y lugares, pero también lo despojamos de nuestra memoria colectiva. De eso trata Shifting Baselines, y toma el camino de la carrera espacial”.
¿Cómo te convertiste en documentalista?
“Desde que era muy joven quería hacer cine, y me encanta el documental porque, para mí, en la ficción hay menos espacio de creación. Creo que [en el documental] hay una libertad creativa que no existe en la ficción, y me ha generado mucha satisfacción conocer a personas e historias a las que la gente no puede acercarse en la vida cotidiana”.
Shifting Baselines no pretende condenar la exploración espacial ni el desarrollo tecnológico, sino más bien incitar el diálogo sobre los límites que como humanidad nos permitimos cruzar para conseguirlo.
Ximena Álvarez Torres es estudiante de cine en la Universidad Autónoma del Estado de México. Apasionada del guion, la poesía y los idiomas, disfruta de escribir sobre el arte en todas sus formas, especialmente la audiovisual.
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