La directora Hanna Bergholm realiza su debut en el cine de habla inglesa con un thriller intrigante, protagonizado por Seidi Haarla y Rupert Grint, quienes dan vida a una pareja recién casada que decide mudarse en las entrañas del bosque para comenzar su nueva vida. La luna de miel se complican cuando la esperanza de tener un hijo se resquebraja y deja entrever la oscuridad que se esconde detrás.
A primera instancia nos encontramos con un filme de horror a lo Rosemary’s Baby o algo más vertiginoso como Mother! pero si continuamos adentrándonos en las entrañas del bosque nos damos cuenta que va más allá de dar a luz a un ser sobrenatural. Es una representación sobre la maternidad, cambio drástico de dar vida a un nuevo ser, dejando piezas de la madre en el camino. Este tema suele ser idealizado pero Bergholm lo transforma en un cuento grotesco de sangre y locura qué aunque suene salvaje sí tiene algo de razón. La maternidad ¿creación y destrucción?
Aunque es una gozada ver de nuevo a Grint en la gran pantalla (lo más reciente que le vimos fue su papel en “Llaman a la puerta” de M. Night Shyamalan) no podemos negar que los reflectores se quedan en la fuerza Haarla. Saga es una mujer pasando por distintas facetas mientras intenta transitar en el hecho de ser madre, mostrándonos una desesperación que raya lo feroz. Además, contamos con el trasfondo de la difícil niñez de Saga, que según comentan sus familiares, siempre fue una persona “complicada de educar”, con un carácter terco y explosivo. Saga no contó con una imagen maternal que le ofreciera las suficientes herramientas para saber cómo criar a un hijo, teniendo que aprender sobre la marcha en un constante estado de desapego.

El bosque también funge como pieza clave, lo que representa a la madre tierra. Se convierte en una fuerza que reclama lo suyo, respondiendo según el comportamiento del humano con voces desgarradoras, ramas que invaden propiedad hasta las entrañas. Saga y la tierra de su niñez caminan de la mano, a veces ella temiéndole pero aceptándola después como parte de sí.
¿Quién es realmente el “monstruo”? A pesar de que la imagen del recién nacido tiene aspectos terroríficos como uñas afiladas o el hecho de que succiona la sangre materna no podemos evitar pensar que todo esto es parte de la distorsión de la realidad de Saga. ¿El problema es la maternidad ¿Alguna vez se está preparada para ella? ¿El monstruo es la madre, al no ser una persona como la sociedad espera que sea? Tal vez el monstruo habita entre nosotros disfrazado de cunas de madera y nanas para dormir, para mostrarse como llantos atronadores, dolor y horas interminables en una sala estéril.
Lo que podemos estar seguros es que Bergholm, con la ayuda de Grint y Haarla crea una historia que atrae por lo gótico que parece (incluso el título en español, Engendro, resulta morboso) pero que termina atrapando por su mirada hacia las profundidades de lo que realmente significa crear una vida desde cero.
Disponible en cines este 01 de julio.
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