Tiempos desesperados requieren medidas desesperadas y no hay nada que un verdadero mexicano no esté dispuesto a hacer. Si se trata de ayudar a un amigo ahí vamos, si falta dinero vemos de dónde lo sacamos. Y sí queremos que una comunidad rural se convierta en el nuevo destino turístico a base de una película de bajo presupuesto donde nadie sabe que están haciendo en realidad… no importa, si va a tronar que truene entonces. Esto es Loco México Mágico.
La cinta dirigida por Carlos Santos y protagonizada por Silverio Palacios, Daniel Sosa, Fernando Cuautle, Sofia Carrera y Rocío Guzmán, es un retrato fiel de la ola del “hopecore” mexicano. Todo gira alrededor del municipio de Alvarado, Veracruz, gobernado por el ambicioso Benito que en un intento por ganar relevancia turística (así como algo de ayuda en su campaña política) buscará realizar una película al estilo hollywoodense de la mano de un camarógrafo de XV años, una cantante pop engañada y un presupuesto limitadísimo. ¿Qué podría salir mal?
Loco México Mágico se siente como un pozole de elementos esenciales para una película de gran escala. Es una vorágine de comedia donde todo el tiempo ríes de las ocurrencias de los personajes (como contratar al encargado de la pirotecnia de las fiestas para ser el jefe de efectos especiales o que el departamento de vestuario sea comandado por la que persona que crea todos los vestidos quinceañeros), para luego pasar a escenas de acción a lo Misión Imposible, y terminar con una fuerte declaración política en la que se retrata la violencia problemática del gobierno estadounidense.

Y en esa declaración de principios está el orgullo por las raíces mexicanas. La gran pantalla se inunda de nuestros colores, música, baile, los diálogos súper mexas, con representación de nuestros ancestros, incluso la propia historia de una arqueóloga que explora antiguas ruinas ubicadas en Tajín, protegiendo el más preciado tesoro de las malignas garras colonialistas.
El filme deja un mensaje claro: no tener miedo. Mientras que el personaje de Sosa, Juan, pierde la fe en el proyecto y encuentra todo en contra ahí es cuando Benito aparece con su característica elocuencia para hacerle ver que sí ese era realmente su sueño no tiene por qué echarse para atrás. Tal como menciona Pacha, la tierna abuelita de Juan, “lo peor que te puede pasar es que no te pase nada”.
Loco México Mágico llega a cines este 13 de agosto, totalmente imperdible para sentirnos motivados y orgullosos de quienes somos.
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