Por Erick Eimil
El arte cinematográfico es –al igual que el teatro- un arte colectivo, depende de varios artistas especializados para su realización. Es del conocimiento de la gran mayoría que en muchas producciones es imprescindible un Director, una cámara y actores. Sin embargo la estructura cinematográfica es más complicada en la práctica, ya que no sólo hay un Director, sino que hay también un Director de Fotografía y un Director de Arte o Diseñador de Producción. El Director de Fotografía se encarga del uso de la luz en toda la película, su temperatura, si va a ser cálida o fría por ejemplo, la intensidad, es decir si se empleará mucha o poca luz, los ángulos de la cámara, lentes que empleará esta, el encuadre, la composición, entre otras tareas. Este especialista es el encargado de crear y definir un concepto global sobre cómo será filmada la película toda y adecuar ese concepto a cada escena en particular. El Director de Arte o el diseñador de Producción, trabaja en estrecha colaboración con el Director de Fotografía, y junto al Director de la obra fílmica definen el concepto visual que se desarrollará en esta. Esta triada ha sido definida por algunos como “La trinidad”.
Muchos cineastas abrazan la cámara como elemento clave en la visualización cinematográfica. Pero no todo cae en este concepto, sino en un estilo que abarca todos los aspectos visuales de una película. A esto se le llama “La Trinidad”, compuesta por el Director, el Director de fotografía, y el Diseñador de producción.[1]
Resulta necesario a la luz de la importancia que puede tener la figura del Director de Arte –llamado en ocasiones director artístico– o el Diseñador de Producción dentro de la obra fílmica, revisar que ha sido definido como uno u otro especialista. En la actualidad el Director de Arte y el Diseñador de Producción no realizan las mismas tareas, aunque ambos definen su campo de acción en un terreno cercano a las Artes plásticas y al diseño escenográfico[2], pero con un grado de especialización enfocado en el cine y la televisión. El cometido de la dirección artística es tomar las decisiones pertinentes sobre los decorados, el atrezzo, el vestuario y el maquillaje de las películas[3]. Según sea el tamaño y la complejidad de la producción uno u ambos artistas se encuentran al frente del Departamento de Arte[4] con diferentes tareas cada uno.
Definiendo conceptos
Lo que se define hoy como Director de Arte y Diseñador de Producción no ha estado tan claro desde los inicios del Cine. Ambos especialistas han sido nombrados de diversas formas, y más importante aún, el contenido del trabajo de ambos se ha ido perfilando cada vez más con el desarrollo del cine. En 1913 apareció el crédito de Camilo Inocenti como director de arte en Cabiria.[5] Más tarde en 1939 el artista norteamericano William Cameron Menzies aparece bajo el crédito de Diseñador de Producción en Gone with the wind–Lo que el viento se llevó– 1939, todas las fuentes parecen ubicar a esta película como la primera en emplear este crédito.
A partir de entonces, a medida que más y más directores artísticos pasaron a ocupar el cargo de diseñador de producción, sus ayudantes se encargaban del diseño global de la película, los segundos eran los responsables de administrar el presupuesto del departamento artístico y de supervisar todo el proceso de construcción de los decorados, desde la sala de delineantes al plató del estudio. Esta división del trabajo se ha mantenido prácticamente intacta hasta la fecha, si bien la línea que separa ambos oficios es en ocasiones un tanto difusa.[6]
Según esta afirmación el Diseñador de Producción se encargó desde entonces de definir la línea visual general de la película y el Director de Arte administra el presupuesto y dirige la realización de los de decorados.
Si se ahonda en el problema de la nomenclatura de estos especialistas se percibe que es internacional y actualmente no parece haberse llegado a un consenso en este tema. Esta indefinición se mantiene desde los años 50 cómo expresa el historiador cinematográfico George Sadoul. En Francia se llama arquitecto decorador al encargado de construir los decorados. En Estados Unidos y en la Gran Bretaña se le nombra art director, director artístico; en la URSS, khudojnik, o artista pintor; en Italia, scenografo, definido así por los viejos diccionarios: El que sabe pintar decoraciones para la escena.[7]
Como evidencia de las diversas formas que es nombrado el oficio de estos artistas podemos citar varios de los más conocidos premios Internacionales de Cine que tienen entre sus categorías diversas formas de nombrar al Arte dentro de la película. Por solo citar algunos ejemplos, el premio español Goya se entrega actualmente a Mejor Dirección artística, el premio francés César se otorga hoy a mejor decorado, el premio Italiano David de Donatello se entrega a la mejor escenografía, al mejor vestuario, a la mejor peluquería y al mejor maquillaje por separado. El premio Norteamericano Óscar se otorgaba inicialmente, o sea desde 1927 hasta 1947 a Best Interior decoration –mejor decoración de interior–, posteriormente desde 1947 hasta 2012 el premio se otorgó bajo el nombre de Best Art Direction –Mejor Dirección de Arte– y comenzó a ser compartido entre el Director de Arte y el decorador. Finalmente a partir de 2012 hasta el presente el nombre de la categoría volvió a cambiar esta vez a Best Production Design –Mejor Diseño de Producción– y continúa premiando al Director de Arte y al Decorador. Esta falta de consenso internacional en lo que a nombrar estos oficios cinematográficos se refiere no afecta la necesidad y presencia de un Director de Arte, un Diseñador de producción o un decorador. Muy por el contrario, la necesidad de estos especialistas se impone cada vez más en cada país.
Como evidencian los premios citados anteriormente el Diseñador de Producción, el Director de Arte y el decorador están muy relacionados. Un Director de Arte de destacada trayectoria nacional e internacional como el español Gil Parrondo, ganador de cuatro Goyas y dos Óscar, se define a sí mismo como decorador.
Esa cuestión tan confusa de la decoración que le llaman ahora Dirección Artística o Diseñador de Producción, bueno decorador que es lo que me gusta a mí, la palabra muy clara y muy rotunda en castellano; para mí uno de los placeres más grandes es que me ofrezcan un plató vacío y tener que llenar eso con mis decorados.[8]
Obviamente Gil Parrondo se identifica con un concepto de Diseñador que se afilia a la antigua escuela de realización en el cine, cuando todo se realizaba en los estudios y el concepto de diseñador era más cercano a la creación de decorados. Podemos encontrar para este concepto un símil muy lógico en la división del trabajo dentro del teatro donde el escenógrafo se encarga de los decorados o escenografía, el diseñador de vestuario o figurinista de los trajes de los personajes y el diseñador de luces se encarga de la iluminación de la escena. Sin embargo, este concepto ha sido trascendido dentro del cine pues precisamente en pos de lograr unidad formal y estilística surgen las figuras del director de Arte y el Diseñador de Producción cuyas influencias ya no se quedarán solamente en el ámbito de los decorados, sino que afectarán al vestuario, el maquillaje y todo aspecto relacionado con las soluciones visuales de la película. A este respecto el crítico e investigador Luciano Castillo afirma en el prólogo del libro La Verdad de lo invisible, vivencias de un Director de Arte del diseñador cinematográfico Luis Lacosta:
El director de arte no es solo el diseñador de los sets requeridos o el encargado de remodelar locaciones seleccionadas de acuerdo a las exigencias del argumento, sino que con el trabajo estrecho con el realizador, el director de fotografía y el diseñador de vestuario contribuye a crear la atmósfera visual de un filme.[9]
Por otra parte Pedro García Espinosa uno de los más relevantes Directores de Arte del Cine cubano gestado por el ICAIC, devela en su libro Memorias de un Director de Arte lo que para él define su trabajo como especialista a partir de su vasta experiencia.
Fundamentalmente, es el responsable de dirigir el equipo de escenografía, vestuario, maquillaje, ambientación, efectos especiales y pirotecnia, para lograr la coherencia estilística acordada con el director del filme, pero además, teniendo en cuenta el uso racional de los recursos[10]
Como se puede apreciar, la definición de especialista expresada por Gil Parrondo, más cercana al decorador, evoluciona en las palabras del crítico e investigador Luciano Castillo y en la conceptualización de Pedro García Espinosa hacia un creador que aglutina los diferentes oficios dedicados a la visualidad –decorados, vestuario, maquillaje–. En este mismo sentido de asumir la Dirección de Arte como unificador del resultado visual de la película encontramos la definición que nos deja el maestro Luis Lacosta.
El trabajo del director de arte consiste fundamentalmente en dirigir el equipo de diseñadores que intervienen en la ejecución de la obra. Todos ellos responden a un diseño integral, con una coherencia estilística y estética y un lenguaje propio que expresa los conceptos conciliados con el director de la obra, independientemente que tenga que tomar en consideración otros elementos de carácter industrial y económico. El director de arte hoy, junto al director de fotografía, son los colaboradores más importantes de la pre-filmación y filmación y en la proyección final del producto artístico.[11]
Para concluir esta mirada sobre las diferentes definiciones de Dirección de Arte citamos la que expusiera en su artículo ¿Diseñador de Producción o Director de Arte otro de los creadores imprescindibles en esta especialidad dentro del cine cubano, Derubín Jácome, quien define el trabajo del Director de Arte como el encargado de:
(…) la creación, selección y organización de todos los elementos corpóreos que aparecen en cada fotograma, incluso de aquellos concebidos por otros especialistas, procurando que el resultado artístico visual de esta composición sea un componente activo en cada plano y para todo el conjunto del film y cumplimentando todas las funciones referenciales, dramáticas y estéticas que permitan una mayor eficacia comunicativa con el espectador.[12]
Gracias a los valiosos criterios de los creadores citados y desde mi experiencia en el diseño escénico y la Dirección de Arte, se puede concluir que: el Director de Arte es el especialista que tiene su antecedente en el decorador, dirige el equipo del departamento de Arte, que según la magnitud y las características del proyecto puede contar con diseñador de escenografía, diseñador de vestuario, diseñador de maquillaje, ambientador entre otros. El Director de Arte puede diseñar los sets que deben ser construidos y transformar las locaciones en pos de las necesidades del guión. Su trabajo afecta significativamente la producción de la película pues de su pericia y conocimientos técnicos para lograr efectivas y económicas soluciones artísticas dependen el no exceder el presupuesto. Su trabajo lo desarrolla en las etapas de pre-filmación y filmación. Labora estrechamente con el Director y el director de fotografía, y junto a ellos contribuye a definir cómo será visualmente la película. Una parte importante de su trabajo consiste en lograr la coherencia estilística y formal de la película acordada con el Director. El objetivo final de su trabajo es transmitir contenidos dramáticos que parten del guión a través de recursos plásticos como el color, las texturas, las líneas, entre otros, pero empleados en personajes y espacios, para lograr una mejor comunicación con el espectador.
Después de definir el trabajo del Director de Arte podemos entonces indagar en el trabajo del Diseñador de Producción y definir su función dentro de la creación de la obra fílmica. Primeramente es preciso acotar que cada proyecto según sus características y magnitud requiere un equipo de trabajo de Arte específico. El Director debe definir según las características de la obra que quiere realizar si su trabajo necesita solo un Director de Arte, o un Director de Arte y un Diseñador de Producción. Para esto es necesario comprender que diferencia a un especialista de otro.
Considero que ello radica la diferencia fundamental entre el trabajo de un Director de Arte y el de un diseñador de Producción. El primero podrá recrear o reproducir fotográficamente y en detalle una determinada época, e incluso lograr excelentes soluciones técnico-funcionales para el proyecto. Pero la elaboración dramática de los conceptos en su sentido global totalizador y su propuesta para la traslación al lenguaje plástico es capaz de hacerlo eficazmente sólo un buen Diseñador de Producción.[13]
Según esta definición el oficio del Director de Arte se decanta más en un sentido práctico de realización y el Diseñador de Producción establece su trabajo en la creación conceptual. El trabajo de este especialista está más enfocado en crear a nivel de proyecto las conceptualizaciones visuales adecuadas al qué y al cómo se va a contar la película. El Diseñador de Producción delinea como va a ser el concepto visual de una película, es decir si es un musical por ejemplo, de que naturaleza va ser su expresión visual, pues todas las películas musicales no se expresan a nivel de imagen de igual forma.-Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street (2007) [Sweeney Todd: El barbaro demoniaco] o Mamma Mia!-.
Así pues, tanto en términos teóricos como prácticos podemos definir el papel del diseñador de producción como el del arquitecto que construye las ilusiones de las que se compone una película. En algunos casos, la naturaleza de la ilusión exige que el diseño de una película posea tanta importancia como sus actores principales(…) Las películas de ciencia-ficción y fantasía, los musicales y los films de época son los que exigen un trabajo de diseño más evidente. Sin embargo, no hay que olvidar que incluso cuando vemos películas cuya acción está ambientada en el presente (o películas que emulan el estilo de los documentales) estamos siendo testigos de una ilusión que ha sido diseñada.[14]
El trabajo de Diseñador de Producción comienza mucho antes de la filmación de la película, ya que a partir del concepto que él cree debe trabajar el Director de Arte antes y durante la filmación. Este concepto visual puede abarcar desde el diseño de créditos, la época, los efectos especiales a emplear y todo lo concerniente a la visualidad de la película por lo tanto podemos considerar su trabajo rotundamente más abarcador que el del Director de Arte.
El diseñador de producción es quien lleva a cabo la visión artística del director, el concepto visual de la película: elabora todos los diseños de cómo serán todos los sets (escenarios) y qué elementos habrá en ellos (cómo estarán decorados), en cuanto a colores, materiales, amoblados e iluminación (para la iluminación, debe trabajar junto con el director de fotografía). El diseñador de producción es el enlace del departamento de Dirección de Arte con el director y es quien supervisa esporádicamente que todas las personas que están bajo su mando estén cumpliendo con su visión.
Al diseñador de producción le responden el director de arte y el decorador de sets. El primero es quien controla el trabajo diario en los estudios o en donde se realice la película. Supervisa que se construyan los escenarios tal como el diseñador de producción los visionó. Si hacer una película fuera como hacer un edificio, el diseñador de producción sería el arquitecto y el director de arte sería el jefe de obra.[15]
Sin embargo, a pesar de las definiciones expuestas hasta ahora es importante señalar que en muchas ocasiones el trabajo de crear un concepto visual para la película lo asume un Director de Arte de manera satisfactoria, es decir se encarga del trabajo de Diseñador de Producción. Como se ha visto en muchos países el crédito de Diseñador de Producción no existe, ni se entregan premios bajo esta categoría; es la práctica del cine como oficio creador en su devenir la que ha evidenciado la necesidad de un artista visual –llámese decorador, Director de Arte o Diseñador de Producción- que se encargue de unificar bajo un concepto visual el trabajo de todos los diseñadores de una película. Aún hoy es un problema no resuelto para muchos el nombre y función de estos diseñadores cinematográficos, la certeza es la necesidad y la importancia de su trabajo para la creación de la obra cinematográfica.
Bibliografía
El mundo del cine. Los grandes mitos del Séptimo Arte. Barcelona: Océano grupo Editorial.
Ettedgui, Peter (2001). Diseño de producción y dirección artística. Barcelona: Océano Grupo ED, S.A.
García Espinosa, Pedro (2016). Memorias de un director de arte. La Habana: Ediciones ICAIC
Jácome, Derubín (2003). ¿Diseñador de Producción o Director de Arte?La Habana: Consejo Nacional Artes Escénicas.
La Dirección de Arte. Material de enseñanza de la asignatura de Dirección de Arte, para Cine, TV y Publicidad. http:/materiadearte.blogspot.com/ consultado el 10 de diciembre de 2016
Lacosta Alverich, Luis (2013). La verdad de lo invisible. Vivencias de un director de arte. La Habana, Cuba: Editorial En Vivo
Sadoul, George (1960). Las maravillas del cine. México: Fondo de cultura económica.
Trujillo, Miguel Ángel (2013). Desde mi ventana. Angular Producciones en Coproducción con la Televisión Española
[1] Pre-producción. La Dirección de Arte. Material de enseñanza de la asignatura de Dirección de Arte, para Cine, TV y Publicidad. Recuperado de http://www. LA DIRECCION DE ARTE_ Pre-produccion.html
[2]El diseño escenográfico, diseño escénico o diseño teatral es el que se ocupa, en el ámbito del teatro, del diseño de la escenografía, el vestuario, maquillaje, peluquería y diseño de iluminación.
[3]El mundo del cine. Los grandes mitos del Séptimo Arte. Barcelona: Océano grupo Editorial pág 94
[4]El Departamento de Arte es el encargado de la construcción, decoración, ambientación o adecuación de los sets o locaciones donde se desarrollará la escena a ser filmada. Quedan también dentro del Departamento de Arte el vestuario, maquillaje y peluquería, con sus respectivos diseñadores y talleres de realización de ser necesarios.
[5] Jácome, Derubín (2003). ¿Diseñador de Producción o Director de Arte? La Habana: Consejo Nacional Artes Escénicas. pp – 25
[6]Ettedgui, Peter (2001). Diseño de producción y dirección artística. Barcelona: Océano Grupo ED, S.A. pág 8
[7]Sadoul, George (1960). Las maravillas del cine. México: Fondo de cultura económica. pp – 36
[8]Trujillo, Miguel Ángel (2013). Desde mi ventana. Angular Producciones en Coproducción con la Televisión Española
[9] Castillo, Luciano en Lacosta Alverich, Luis (2013). La verdad de lo invisible. Vivencias de un director de arte. La Habana, Cuba: Editorial En Vivo. Página XVII
[10]García Espinosa, Pedro (2016). Memorias de un director de arte. La Habana: Ediciones ICAIC página 19 y 20
[11] Lacosta Alverich, Luis (2013). La verdad de lo invisible. Vivencias de un director de arte. La Habana, Cuba: Editorial En Vivo. Página 134
[12]Jácome, Derubín (2003). ¿Diseñador de Producción o Director de Arte? La Habana: Consejo Nacional Artes Escénicas. pp – 26
[13] Jácome, Derubín (2003). ¿Diseñador de Producción o Director de Arte? La Habana: Consejo Nacional Artes Escénicas. Página 28
[14]Ettedgui, Peter (2001). Diseño de producción y dirección artística. Barcelona: Océano Grupo ED, S.A. página 10
[15] Pre-producción. La Dirección de Arte. Material de enseñanza de la asignatura de Dirección de Arte, para Cine, TV y Publicidad. Recuperado de http://www. LA DIRECCION DE ARTE_ Pre-produccion.html
Erick Eimil es diseñador escénico graduado de la Universidad de las Artes, Isa, Cuba, donde se desempeña como docente en el ISDI, instituto superior de diseño industrial y en la ENA, escuela Nacional de Teatro. Además, ha trabajado como director de arte en audiovisuales y como escenógrafo teatral.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario